Un Jardín para Polinizadores es un espacio —grande o pequeño— diseñado para atraer, alimentar y proteger a polinizadores como abejas nativas, mariposas, aves nectarívoras y otros insectos beneficiosos. Incluye plantas nativas, refugios, agua y prácticas sostenibles (sin pesticidas). Cualquier persona puede crear uno, incluso en balcones o macetas.
Los polinizadores permiten la producción de muchos alimentos que consumimos a diario, mantienen la reproducción de plantas silvestres y sostienen la biodiversidad. Gracias a ellos se generan frutos y semillas que alimentan a otras especies, contribuyen a mantener suelos sanos y a regular ecosistemas. También tienen un alto valor económico para la agricultura y funcionan como indicadores de salud ambiental.
Lo ideal es usar plantas nativas, porque proveen néctar, polen y refugio adecuados para polinizadores locales. Combina:
Flores de distintos colores y formas (para atraer diversidad).
Especies que florezcan en distintas estaciones.
Plantas hospedadoras para mariposas.
La red puede ofrecer listados regionales para ayudarte a elegir.
¡Sí! Incluso una sola maceta con plantas nativas puede atraer polinizadores. La red cuenta con iniciativas como “Balcones que Polinizan” para integrar espacios reducidos. Con 3–5 macetas bien elegidas ya se puede generar un microhábitat urbano.